"But the fruit of the Spirit is love, joy, peace, longsuffering, kindness, goodness, faithfulness, meekness, self-control; against such there is no law." (Gal. 5:22-23)

Diciembre 2009

 

¡ROBARA EL HOMBRE A DIOS! Traducción: ALBERTO FLOREZ G.

 

Me ha sorprendido en recientes ocasiones encontrar a líderes cristianos escribir en contra de diezmar. Parece haber mucha confusión en cuanto al diezmar y el principio inherente de dar a Dios a través del diezmo. ¡El diezmo no es lago de la ley! ¡Diezmar no es sólo del Antiguo Testamento! 

 

El diezmo es una respuesta de fe a una revelación de Jesús el Cristo

He sido hasta ahora un hombre de diezmos durante 35 años y fue el Señor quien me introdujo en el acto de diezmar en una revelación en la primera semana de mi conversión en 1974. No me encontraba asistiendo a ninguna iglesia, jamás había oído antes acerca del diezmo en el contexto de una iglesia. Había conocido a Jesús en un grupo familiar, venía de ser “hippie” y Jesús me dijo que el 10% que había ahorrado del pago que había recibido la semana anterior le pertenecía a El. Fui al banco a retirar el dinero y me preguntaba a quién se lo debía entregar. De camino al banco, encontré un plegable  en el suelo que publicitaba un ministerio en Europa oriental de una iglesia clandestina la cual era perseguida por el comunismo. Solicité un cheque de gerencia en el banco para esa organización y envié mi primer diezmo a la “Iglesia en la Clandestinidad”.

Desde ese instante, como cristiano y como padre de familia tengo muchos testimonios de las recompensas de Dios en el área financiera de la mayordomía. Como ministro cristiano, y durante los 12 últimos años, como apóstol, he tenido muchos testimonios de la fidelidad de Dios a nuestra fidelidad con el diezmo de acuerdo con la revelación. He visto a Melquisidec en visión en La Mesa del Señor y El me ha hablado acerca del diezmar.

 

ABRAHAM DIEZMO AL REY SACERDOTE

Muchos asumen que el diezmo es un requerimiento de la ley de Moisés y de allí que no sea para los creyentes del Nuevo Testamento. Pocos parecen darse cuenta que Abraham, el padre de la fe, diezmó a Melquisidec, el Rey sacerdote, más de 500 años antes de que la ley fuese dada (Gen. 14:18). Parece que Jacob tuvo una revelación similar a de su abuelo, en Gen.28; después que Jacob tuvo la revelación en sueño de la manera como sería la salvación, se comprometió a ser un fiel diezmador para que la gracia de Dios llegase a su vida (Gen. 28:10-23).

 

Diezmar precedió a la ley como una respuesta de fe

Y compromiso con el SEÑOR, basado en la clara revelación

De QUIEN ES EL!

 

El diezmo es introducido en las Escrituras en Génesis y el cumplimiento se da en Hebreos. En el libro de los Hebreos  7:2, las Escrituras dicen que Abraham dio la tercera parte de todo [diezmo] a Melquisidec, ellas señalan que Abraham a pesar de ser grande él mismo, por su llamado, aún diezmó a otro superior a él, no debido a ninguna ley sino a causa de la revelación y sumisión. “Considerad, pues, cuan grande era éste, a quien Abraham el patriarca dio diezmos del botín” Hebreos 7:4.

 

 

Leví diezmó al Rey Sacerdote

Hebreos 7:5 muestra que bajo la ley los sacerdotes o ministros y se encontraban autorizados por Dios para recibir diezmos de los hermanos. La tribu de Leví proceden de la cuarta generación de la familia de Abraham, pero mucho más tarde en la historia de Israel ellos llegarían a ser la tribu ministradora. Melquisidec fue sacerdote de un orden diferente y recibió diezmos del padre de Leví, aun Abraham; él bendijo a Abraham quien tuvo las promesas (Heb.7:6). De allí que Leví pagara diezmos a Melquisidec.

 

El poseedor del cielo y la tierra bendicen a quien diezma

El gran, aun Melquisidec, bendijo al menor, aun Abraham y sus descendientes (Heb.7). Melquisidec bendijo a Abraham en el nombre del “Dios altísimo, creador de los cielos y la tierra” Gen. 14:19. Melquisidec es una revelación del Rey Sacerdote, el cual es Jesucristo. Cuando Abraham se encontró con Melquisidec, él recibió revelación del Rey Sacerdote. Melquisidec es identificado como el Poseedor del cielo y la tierra. En la bendición a Abraham en el nombre del Más Alto Dios, poseedor del cielo y la tierra, El le está entregando a Abraham derechos de dominios en la tierra, Dios posee la tierra (Salmos 24:1), el cual es en efecto un hecho que la mayoría escoge ignorar.

 

La bendición es dominio

En lo que la mayoría de los creyentes han fracasado es en comprender que el diezmo significa dominio. Diezmamos como reconocimiento al Rey Sacerdote, quien nos garantiza Su bendición, la cual es la bendición de Dios quien es poseedor de la tierra. Cuando Dios como respuesta a nuestro reconocimiento a El, el cual se verifica por nuestro diezmo, la bendición es caminar en el dominio sobre la tierra, gobernando y reinando como reyes.

Asimismo en Malaquías 3:10-12, este aspecto está claramente descrito; una persona diezmadora es invitada a “tratar {probar}” a Dios y ver que el puede abrir la puerta  y ventanas de los cielos. En otras palabras el diezmo libera dominio: Dios bendice al diezmador y también les garantiza una protección especial en contra del “devorador”. Como resultado una comunidad diezmadora se levantará como un pueblo bendecido, “tierra deseada” v12.

 

Cuando el pueblo de Dios recibe la revelación del Rey Sacerdote, la cual es una revelación en el conocimiento de Nuestro Señor Jesucristo,

ellos diezmarán con propósito y entendimiento

 

Cuando a una congregación o a un grupo ministerial se le libera en esta revelación del diezmar, los recursos liberados a través de los diezmos y las ofrendas liberan las bendiciones de Dios. Esto provee medios poderosos de ejercicio de dominio para llevar el evangelio a las naciones.

Un pequeño grupo comparativamente, puede llegar a las naciones con el evangelio del Reino porque Dios garantiza dominio a través a través del diezmar y el dar.  Este es nuestro testimonio: nosotros como un ministerio apostólico recibimos diezmos del Señor, diezmamos de todo lo que recibimos. El diezmo de diezmos nos permite dar a otro ministerio internacional, yendo un poco más allá, la liberación de apóstoles y ministerios apostólicos en otras naciones.

 

¿A quiénes pagamos diezmos?

No estamos más bajo la ley, así que ya no pagamos diezmos a Leví de acuerdo con la ley; pero somos los hijos de Abraham por fe y hemos recibido la revelación del Rey Sacerdote, el Señor Jesucristo, quien nos ha bendecido y salvado. Como Abraham, nuestra respuesta a Jesús es de dar diezmos de todo a El. Para nosotros mismos y para aquellos con quienes estamos relacionados como un ministerio apostólico el diezmar está establecido en el ministerio.

·  Cuando el pueblo de Dios tiene confianza en la integridad de los ministros y la misión, confiadamente dan sus diezmos a ese ministerio.

·  Bien saben esos diezmadores que ellos se encuentran recibiendo bendiciones y que son parte de un mucho mayor ministerio del cual podrían ser parte.

·  Aquellos que diezman han sido alimentados de la palabra de Dios; ellos están siendo ministrados efectivamente para que crezcan hacia la madurez.

Hay también una cobertura de protección liberada a aquellos diezmadores y esta cubierta es especialmente poderosa cuando el ministerio receptor está en el orden apostólico. 

 

Abraham dio sus diezmos directamente a Melquisidec. No se nos ha dicho adonde llevó Jacob sus diezmos. Bajo la ley, El diezmo era para los levitas, los sacerdotes que ministraban y enseñaban la palabra de Dios. Sin embargo algo de los diezmos se utilizaba para que las familias  asistieran a las fiestas en Jerusalén y se alimentaran durante ese tiempo y poder ofrecer los sacrificios necesarios a Dios (Deut. 12:17-25).

También cada tercer año el diezmo [o parte de ello] se distribuía en el área local a las viudas, los huérfanos, el levita desprovisto y el extranjero (Deut.26:12-15).

 

Algunos sugieren que había tres diezmos que se debían pagar. El primero para los levitas, el segundo para facilitar a las familias asistir a las fiestas en Jerusalén y la tercera para la viuda, el huérfano, el pobre y el extranjero. El punto es que todo lo que recibimos viene del Señor y si lo honramos y a aquellos a nuestro alrededor quienes necesiten nuestra ayuda a través de nuestras finanzas, no habrá escasez, por el contrario habrá bendición. Dar generosamente es el antídoto contra la voracidad y la codicia.

El Señor dirige el diezmo a  mantener a aquellos que son llamados de tiempo completo al ministerio y a aquellos que no tienen medios de supervivencia. Algunas veces es apropiado dar algo del diezmo al necesitado. Las decisiones concernientes al uso de los diezmos la realizan la supervisión apostólica o por los ancianos locales. No es una prerrogativa de cada santo individualmente encargarse del diezmo sino más bien presentarlo al Señor a través de los ministros encargados.

Cada ministro que fielmente sirve al Señor y Su pueblo debe ser mantenido de los diezmos recibidos

 

¿Qué es el diezmo?

·              El diezmo literalmente es la tercera parte.

·              La tercera parte pertenece al SEÑOR.

·              El diezmo es santo para el SEÑOR; esto es debe apartarse para Su uso directo y no otro.

·              El diezmo está en el incremento.

 

 

Es un error fundamental de algunas iglesias utilizar los diezmos para financiar la construcción del edificio o los utilizan para pagar con los diezmos el arriendo. Las Escrituras son claras en cuanto a los diezmos son para mantener la obra del ministerio y las ofrendas se deben recibir para los costos de los edificios.

Es claro que la primera décima parte de todo lo que recibimos es santo para el Señor y El nos dirija en la manera como usarlo. Hay grandes bendiciones para aquellos que fielmente llevan su diezmo al lugar al que Dios los dirige (Mal.3:10-12).

En la iglesia del Nuevo Testamento  los santos llevaban lo que deseaban dar y los ponían a los pies de los apóstoles. El principio de dar necesita ser restaurado. Los apóstoles deben supervisar el uso de los diezmos y otras finanzas que son dadas al Señor. Esto funciona a través de los ancianos locales cuando se encuentran en el orden apostólico, esto es, relacionados con un apóstol.

 

El diezmo está en “incremento”

Siempre que recibimos ingresos tales como salarios, pensiones, bonos, realmente alguna forma de ingreso, podemos poner aparte la décima parte y darla al Señor como diezmo. En otras palabras, “damos al Señor en la medida que El nos “incrementa” las entradas, y en el mundo moderno, esto se da en dinero y finanzas, ya no más en productos agrícolas y especies.

Diezmar es la llave en la economía del reino de Dios.

Su reino es un reino espiritual, gobernado por leyes espirituales que son confiables y fieles más allá de fronteras naturales. Damos nuestros diezmos a nuestros mentores espirituales, a pastores y maestros quienes nos alimentan espiritualmente, así que ellos puedan continuar la obra del ministerio al cual los llamó el Señor.

El diezmo en el Nuevo Testamento

En el Nuevo Testamento, diezmar es mencionado en Mateo 23:23 [& Luc. 11:42] y Hebreos 7. Jesús afirma, que diezmar como”algo que se debe hacer” y el principio de diezmar se afirma claramente en las referencias de Hebreos, el Espíritu Santo llevando testigos. La conclusión es que diezmar es un principio que libera la bendición de Dios de muchas maneras, no solamente al diezmador, sino al ministerio que los recibe. En general nuestros diezmos se dan a aquellos que nos  ministran y cuidan en el Señor. Podemos dar ofrendas de acuerdo como el Señor nos dirija.

 

¿En qué se utilizan los diezmos?

Bajo el Antiguo Testamento, los diezmos eran ingreso/manutención para los levitas quienes como tribu no poseían herencia ni tierras. Por aplicación los diezmos se usan para sostener los ministros quienes ministran, enseñan, supervisan, y alimentan el rebaño de Dios espiritualmente. Aquellos que ministran cosas espirituales deberían ser sostenidos.

“Que hagan bien  que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos” 1 Tim. 5:18

Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segamos en vosotros lo material?” 1Cor. 9:11. “Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.” v14  

 

¡Diezmar es divertido! ¡Diezmar es un gozo! ¡Diezmar es una parte tangible de nuestra relación con Dios! ¡Diezmar es fe! ¡Diezmar trae bendición! Dios ama al dador alegre y a aquellos que dan con gozo son bendecidos con más gozo y bendición.

·               Oramos específicamente por aquellos que diezman y dan a nuestro ministerio de cualquier manera.

·               Animamos al pueblo a dar diezmos y ofrendas intencionalmente.

·               Animamos al pueblo planear dar sus ofrendas como una venturosa conciente y familiar empresa.

·               Necesitamos conocer las Escrituras en lo concerniente al diezmo y creerle a Dios por sus respuestas prometidas.

 

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