"But the fruit of the Spirit is love, joy, peace, longsuffering, kindness, goodness, faithfulness, meekness, self-control; against such there is no law." (Gal. 5:22-23)


LA COSECHA

  Traducción: Alberto Flórez Granados

Por muchos años, muchos de nosotros habíamos creído que la cosecha se refería a ganar almas para el reino de Dios. He oído por mucho tiempo que algunos de nosotros, quienes manejaban una escatología optimística [concerniente al fin de este siglo], esperaban en todo el mundo una cosecha de almas antes del fin del siglo. Esta creencia comenzó a ser cuestionada en años recientes en la enseñaza de la parábola de Jesús “El trigo y la cizaña”. En Mateo13 Jesús relata siete parábolas, dos de ellas más complejas que las otras y estas dos El interpreta. Es importante que nosotros miremos las propias interpretaciones de Sus parábolas. Por ejemplo, algunos predicadores han dicho públicamente que la parábola del sembrador es acerca de la siembra de “semillas de finanzas”. Tal interpretación es extremadamente errónea ya que Jesucristo mismo nos dijo que la “semilla” es la palabra de Dios.

 

El trigo y la cizaña – Mateo 13:24-30 y la interpretación v36-43

Jesús dijo,”El reino de los cielos semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo y se fue”. V24-25. “El les dijo: Un enemigota hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? les dijo: El les dijo: no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega  yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero” v28-30.

Jesús dijo (v37-43)

 

El es quien siembra la buena semilla es  el Hijo del Hombre

 El campo    es   el mundo.

La buena semilla  son  los hijos del reino.

Pero la cizaña    son los hijos del malo.

El enemigo que sembró la cizaña  es el diablo.

La cosecha   es  el fin de este siglo.

Los segadores     son  los ángeles

                    [lit. mensajeros]

La cizaña se recogerá   así que  El Hijo del Hombre

                             enviará Sus ángeles

                             y echarán fueran del

                             reino todas las cosas

                               que ofenden y practi-

                                 can la maldad.

                                                                  

Echados al fuego   allí será el lloro y crujir

                                de dientes.

Entonces los justos brillarán como los hijos en el reino de Su Padre.

“El que tiene oídos que oiga”

 

 

La cosecha es la época de la madurez

De la interpretación que Jesús dio a esta parábola es claro que la cosecha es el fin de los siglos y que el tiempo de la cosecha que ha sido recogida ha llegado a la plena madurez.

De allí que la pregunta que debemos plantear es que  si el evangelismo, está llevando nuevas almas al reino a través de la fe y el  bautismo es realmente la cosecha del fin del siglo del cual nos hablan las Escrituras. Permítanme ser claro cualquier definición de cosecha debe decirnos fundamentalmente que es el tiempo de la madurez. La semilla que ha sido sembrada, ha germinado, ha crecido y ha producido más semillas y la semilla madurado y lista para la cosecha.

Las almas nuevas son realmente indicativo de “tiempo de sembrar” no de recoger, de allí que el ganar almas no sea la cosecha sino mejor que, los hijos del reino habiendo sido plantados como bebes [almas nuevas], han crecido ahora a la madurez. Esa es la cosecha. Aún como la mies está en el campo, no es cosechada hasta que el grano se encuentra maduro así que el fin de la cosecha a la cual Jesús se está refiriendo es la época en la que la iglesia, el  cuerpo de muchos miembros ha llegado a la madurez en el mundo.

 

La interpretación de la parábola del Trigo y la Cizaña la que  Jesús echa por tierra con muchos criterios escatológicos.

·                   Primeramente corrige nuestra interpretación incorrecta sobre lo que es realmente es la cosecha.

·                   En segundo lugar, claramente nos enseña que la cosecha es igual a madurez.

·                   En tercer lugar el reino de los cielos está en el mundo y en efecto los hijos listos del reino para sembrados pero ellos deben crecer hacia la madurez, lista para la cosecha.

·                   En cuarto lugar, los hijos del maligno se arrancarán del mundo y serán destruidos – ¡qué tenaz es eso!  A muchos se ha enseñado que los justos serán arrebatados [raptados] fuera del mundo y los malos gobernarán el mundo a través del gobierno de algún anti-Cristo. Esta es una contradicción a las propias palabras de Jesús.

·                   Quinto, son los segadores quienes son comisionados por Jesús para quitar a los malos e injustos del mundo, el resultado será que los justos gobernarán el mundo.

 

Finalmente, Cuando los perversos sean quitados  del mundo – siendo manifestado el reino – será lleno de la justicia de Dios.

 

Los ángeles son los segadores

En la Biblia se refiere a los ángeles como mensajeros celestiales enviados por Dios. Pero también hay ángeles malos representando a Satanás y hay mensajeros humanos. En el hebreo y en griego, ángel y mensajero traducen las mismas palabras.

Algunas de las siguientes definiciones se han tomado de la concordancia de Strong y el Diccionario Completo Expositivo de Vine.

La CS del hebreo # 4397 “malak”  de una raíz no usada la cual significa el envío de un diputado, significa un mensajero, específicamente de Dios, por ejemplo un ángel pero también un profeta, sacerdote o maestro.

Traducido en el antiguo Testamento como ángel (111 veces9, mensajeros (98), embajadores (4x).

El uso de la palabra varía desde un ángel enviado por Dios, hasta un mensajero enviado por un hombre o un mensajero humano de Dios.

La CS  # 32 en griego “aggelos”  pronunciado “angelos”. Similar a la palabra en el Antiguo Testamento en uso y aplicación en el Nuevo Testamento proviene de la misma raíz de las palabras que significan “llevar noticias” ; significa un mensajero, especialmente un ángel de Dios pero también implícitamente un pastor, [pero más probablemente más correctamente un  apóstol]. Los ángeles de Dios son espíritus, sin cuerpo material como lo tienen los hombres pero los ángeles generalmente aparecen con figura humana. Los ángeles de Dios son santos.

Desde la comprensión y el uso del hebreo y el griego las palabras traducidas como “ángel”, nos damos cuenta que es la decisión del traductor el uso de la palabra “ángel” con el significado de “mensajero celestial” o el uso de la palabra “mensajero” con la intención de significar un “mensajero humano”. En el Nuevo Testamento hay dos lugares, al menos, donde el uso de la palabra “ángel” no encaja con otras referencias  en el resto de las Escrituras.

Un buen ejemplo: Los ángeles a las siete iglesias en Apocalipsis 1-3 no se refiere a seres celestiales sin un cuerpo. No hay otra referencia en las Escrituras en la que los àngeles hayan sido designados por Dios para llevar la palabra de Dios a las iglesias. De allí que algunos hayan dicho que Jesús se estaba  refiriendo a pastores, pero eso tampoco encaja  escrituralmente, ellas solamente se refieren una vez a los pastores (Efesios 4:11) en el Nuevo Testamento.

¿A quienes escogió Jesús para llevar la palabra de Dios a las iglesias? Pablo dijo, “para esto yo fui constituido predicador y apóstol (digo verdad en Cristo no miento) y maestro de los gentiles en fe y verdad”  1 Tim.2:7. Todos los escritores de las epístolas son apóstoles y escribieron a las iglesias. El punto es que aquellos a quienes Jesús nombró para llevar la palabra a la iglesia de una región o ciudad fueron apóstoles. De allí que la mejor traducción en Apocalipsis sería “mensajeros”

El segundo ejemplo es la interpretación que Jesús dio a la parábola del trigo y la cizaña, El dijo,”el hijo del hombre enviará sus àngeles/mensajeros” (Mateo 13:41).

Cuando Jesús estaba en la tierra, ¿a quienes estaba entrenando para que fuesen Sus mensajeros? Si eran seres celestiales El no tendría que haber venido a la tierra a entrenarlos. El pudo haberlos entenado en el cielo. Sin embargo, sabemos que la primera tarea de Jesús como apóstol de Dios era entrenar y equipar apóstoles a quienes el podría enviar en Su nombre, con Su autoridad parar edificar la iglesia y predicar el evangelio del reino de Dios, esto es, traer el reino de Dios/cielo a su manifestación en la tierra.

¿Quiénes son los mensajeros a quienes Jesús esta enviando? En el Nuevo testamento Jesús envió a los apóstoles. El dijo al Padre,”Como Tú me enviaste [apostello –enviado como apóstol] al mundo, así yo los [los apóstoles] he enviado[apostello] al mundo”. La única conclusión razonable a ¿quiénes son los mensajeros?,es, los mensajeros son los apóstoles.

En el fin de los tiempos, Jesús se encuentra levantando una nueva generación de apóstoles en todo el mundo a través de quienes El se encuentra llamando al frente a Sus ministros para que realicen la obra del ministerio la cual es llevar a la iglesia a la madurez/perfección.

 

¿Qué del juicio a aquellos desobedientes y anárquicos?

Muchos asumen que el juicio del fin del siglo será eventos cataclismáticos orquestados por seres cósmicos celestiales enviados por Dios. Sin embargo, Jesús dijo, qué El enviará Sus mensajeros “recogerán fuera de Su reino” todos aquellos que hacen maldad. La mayoría no tiene una visión de justicia, llenos del espíritu, un cuerpo de creyentes maduros llenos de frutos, llamados la iglesia, para traer realmente victoria del evangelio en la tierra y ver el reino de Dios establecido. Pero Jesús está sentado, “porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies” (1Cor.15:25). ¿Quiénes deben llevar los enemigos de Cristo bajo Sus pies? Es la iglesia.

Pablo nos dice que la meta de Dios para nosotros es caminar en tal obediencia para que nosotros estemos,”prontos para castigar toda desobediencia”  2Cor. 10:6). Esto es sólo posible cuando hayamos derribado toda fortaleza, cuando hayamos derribado los argumentos y toda altivez contra el conocimiento de Dios (v4-5). Esto sólo es posible por el poder de Dios y el resultado será que “todo pensamiento es traído a la cautividad a la obediencia de Cristo”).

El juicio de Ananías y Safira en Hechos 5 por la palabra del apóstol Pablo la cual muestra un ejemplo atemorizante del juicio de Dios el cual llega sobre cualquier acto que ofenda al Espíritu Santo. Esto se dio en medio de la iglesia porque  “es tiempo de que el juicio de Dios” pero ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? (1Pedro 4:17).

 

Orar al Señor de la cosecha

“Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo” Mateo 9:35-36. En respuesta a esta experiencia Jesús dijo a Sus discípulos,”a la verdad la mies mucha, más los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies que envíe obreros a su mies”. V37-38

En el contexto de la experiencia de Jesús, ¿qué es la cosecha y qué clase de obreros podrían trabajar en la obra de “recoger” la cosecha? Jesús estaba viendo la multitud del pueblo de Israel. El pueblo de Dios, como ovejas sin pastor. Esto significa que Jesús espera que Su pueblo crezca hacia la madurez. El pueblo ya es Su pueblo pero ellos necesitan obreros/trabajadores que sean realmente verdaderos pastores – pastores conforme al corazón de Dios – para llevarlos a la madurez. En respuesta a su propia afirmación de la necesidad de obreros, Jesús después llamó y envió a los doce a comenzar la obra del ministerio entre el pueblo de Dios.

El claro intento de Dios en el Nuevo Testamento es edificar Su iglesia. El lo está realizando, “dando dones a los hombres”; Y El mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros evangelistas; a otros, pastores y maestros”  (Efesios 4:11). Estos dones ministeriales se dieron, “a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento de Cristo del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”  v12-13. Note que el evangelista es uno de los cinco dones dados por Jesús en Su ascensión para llevar la iglesia a la madurez. El empuje del mundo entero por el evangelismo en las últimas décadas son loables pero la iglesia que ha llegado a existir como resultado es muy parecida al pueblo de Dios,  a la cual se refiere Jesús en Mateo 9:35-36. Jesús vio el potencial de la cosecha. No es primariamente nuevas almas sino traer al pueblo de Dios de todas partes a la madurez mediante la obra del ministerio. Esta es la cosecha.   

Paul Galigan

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