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"But
the fruit of the Spirit is love, joy, peace, longsuffering, kindness,
goodness, faithfulness, meekness, self-control; against such there is
no law."
(Gal. 5:22-23)
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LA COSECHA Por muchos años, muchos
de nosotros habíamos creído que la cosecha se refería
a ganar almas para el reino de Dios. He oído por mucho
tiempo que algunos de nosotros, quienes manejaban
una escatología optimística [concerniente al fin de
este siglo], esperaban en todo el mundo una cosecha
de almas antes del fin del siglo. Esta creencia comenzó
a ser cuestionada en años recientes en la enseñaza
de la parábola de Jesús “El trigo y la cizaña”. En
Mateo13 Jesús
relata siete parábolas, dos de ellas más complejas
que las otras y estas dos El interpreta. Es importante
que nosotros miremos las propias interpretaciones
de Sus parábolas. Por ejemplo, algunos predicadores
han dicho públicamente que la parábola del sembrador
es acerca de la siembra de “semillas de finanzas”.
Tal interpretación es extremadamente errónea ya que
Jesucristo mismo nos dijo que la “semilla” es la palabra
de Dios. El trigo y la cizaña – Mateo 13:24-30 y la interpretación
v36-43 Jesús dijo,”El reino
de los cielos semejante a un hombre que sembró buena
semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres
vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo y se
fue”. V24-25. “El les dijo: Un enemigota hecho esto.
Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos
y la arranquemos? les dijo: El les dijo: no sea que
al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella
el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro
hasta la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la
cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged
el trigo en mi granero” v28-30. Jesús dijo (v37-43) “El es quien siembra
la buena semilla es
el Hijo
del Hombre El campo es el mundo. La buena semilla son los hijos del reino. Pero la cizaña son los
hijos del malo. El enemigo que
sembró la cizaña es el diablo. La cosecha es el
fin de este siglo. Los segadores son los ángeles [lit.
mensajeros] La cizaña se recogerá así que El Hijo del Hombre enviará Sus ángeles y echarán fueran del reino todas las cosas que ofenden y practi- can la maldad.
Echados al fuego allí será el lloro y crujir de dientes. Entonces los justos brillarán
como los hijos en el reino de Su Padre. “El que tiene oídos que
oiga” La cosecha es la época de la madurez De la interpretación que
Jesús dio a esta parábola es claro que la cosecha
es el fin de los siglos y que el tiempo de la cosecha
que ha sido recogida ha llegado a la plena madurez. De allí que la pregunta
que debemos plantear es que
si el evangelismo, está llevando nuevas almas
al reino a través de la fe y el bautismo es realmente la cosecha del fin del
siglo del cual nos hablan las Escrituras. Permítanme
ser claro cualquier definición de cosecha debe decirnos
fundamentalmente que es el tiempo de la madurez. La
semilla que ha sido sembrada, ha germinado, ha crecido
y ha producido más semillas y la semilla madurado
y lista para la cosecha. Las almas nuevas son realmente
indicativo de “tiempo de sembrar” no de recoger, de
allí que el ganar almas no sea la cosecha sino mejor
que, los hijos del reino habiendo sido plantados como
bebes [almas nuevas], han crecido ahora a la madurez.
Esa es la cosecha. Aún como la mies está en el campo,
no es cosechada hasta que el grano se encuentra maduro
así que el fin de la cosecha a la cual Jesús se está
refiriendo es la época en la que la iglesia, el
cuerpo de muchos miembros ha llegado a la madurez
en el mundo. La interpretación de la
parábola del Trigo y la Cizaña la que
Jesús echa por tierra con muchos criterios
escatológicos. ·
Primeramente corrige nuestra interpretación incorrecta sobre
lo que es realmente es la cosecha. ·
En segundo lugar, claramente nos enseña que la cosecha es
igual a madurez. ·
En tercer lugar el reino de los cielos está en el mundo y
en efecto los hijos listos del reino para sembrados
pero ellos deben crecer hacia la madurez, lista para
la cosecha. ·
En cuarto lugar, los hijos del maligno se arrancarán del mundo
y serán destruidos – ¡qué tenaz es eso!
A muchos se ha enseñado que los justos serán
arrebatados [raptados] fuera del mundo y los malos
gobernarán el mundo a través del gobierno de algún
anti-Cristo. Esta es una contradicción a las propias
palabras de Jesús. ·
Quinto, son los segadores quienes son comisionados por Jesús
para quitar a los malos e injustos del mundo, el resultado
será que los justos gobernarán el mundo. Finalmente, Cuando los
perversos sean quitados
del mundo – siendo manifestado el reino – será
lleno de la justicia de Dios. Los ángeles son los segadores En la Biblia se refiere
a los ángeles como mensajeros celestiales enviados
por Dios. Pero también hay ángeles malos representando
a Satanás y hay mensajeros humanos. En el hebreo y
en griego, ángel y mensajero traducen las mismas palabras. Algunas de las siguientes
definiciones se han tomado de la concordancia de Strong
y el Diccionario Completo Expositivo de Vine. La CS del hebreo # 4397
“malak” de una raíz no usada la cual significa el envío
de un diputado, significa un mensajero, específicamente
de Dios, por ejemplo un ángel pero también un profeta,
sacerdote o maestro. Traducido en el antiguo
Testamento como ángel (111 veces9, mensajeros (98),
embajadores (4x). El uso de la palabra varía
desde un ángel enviado por Dios, hasta un mensajero
enviado por un hombre o un mensajero humano de Dios. La CS # 32 en griego “aggelos” pronunciado “angelos”. Similar a la palabra en el Antiguo
Testamento en uso y aplicación en el Nuevo Testamento proviene de la misma raíz de las palabras
que significan “llevar
noticias” ; significa un mensajero, especialmente
un ángel de Dios pero también implícitamente un pastor,
[pero más probablemente más correctamente un apóstol]. Los ángeles de Dios son espíritus,
sin cuerpo material como lo tienen los hombres pero
los ángeles generalmente aparecen con figura humana.
Los ángeles de Dios son santos. Desde la comprensión y
el uso del hebreo y el griego las palabras traducidas
como “ángel”, nos damos cuenta que es la decisión
del traductor el uso de la palabra “ángel” con el
significado de “mensajero celestial” o el uso de la
palabra “mensajero” con la intención de significar
un “mensajero humano”. En el Nuevo Testamento hay
dos lugares, al menos, donde el uso de la palabra
“ángel” no encaja con otras referencias
en el resto de las Escrituras. Un buen ejemplo: Los ángeles a las siete iglesias en Apocalipsis 1-3 no se refiere a seres
celestiales sin un cuerpo. No hay otra referencia
en las Escrituras en la que los àngeles hayan sido
designados por Dios para llevar la palabra de Dios
a las iglesias. De allí que algunos hayan dicho que
Jesús se estaba refiriendo a pastores, pero eso tampoco encaja
escrituralmente, ellas solamente se refieren
una vez a los pastores (Efesios
4:11) en el Nuevo Testamento. ¿A quienes escogió Jesús
para llevar la palabra de Dios a las iglesias? Pablo
dijo, “para esto yo fui constituido predicador
y apóstol (digo verdad en Cristo no miento) y maestro
de los gentiles en fe y verdad”
1 Tim.2:7. Todos los escritores de las
epístolas son apóstoles y escribieron a las iglesias.
El punto es que aquellos a quienes Jesús nombró para
llevar la palabra a la iglesia de una región o ciudad
fueron apóstoles. De allí que la mejor traducción
en Apocalipsis sería “mensajeros” El segundo ejemplo es la
interpretación que Jesús dio a la parábola del trigo
y la cizaña, El dijo,”el hijo
del hombre enviará sus àngeles/mensajeros” (Mateo
13:41). Cuando Jesús estaba en
la tierra, ¿a quienes estaba entrenando para que fuesen
Sus mensajeros? Si eran seres celestiales El no tendría
que haber venido a la tierra a entrenarlos. El pudo
haberlos entenado en el cielo. Sin embargo, sabemos
que la primera tarea de Jesús como apóstol de Dios
era entrenar y equipar apóstoles a quienes el podría
enviar en Su nombre, con Su autoridad parar edificar
la iglesia y predicar el evangelio del reino de Dios,
esto es, traer el reino de Dios/cielo a su manifestación
en la tierra. ¿Quiénes son los mensajeros
a quienes Jesús esta enviando? En el Nuevo testamento
Jesús envió a los apóstoles. El dijo al Padre,”Como Tú me enviaste [apostello
–enviado como apóstol] al mundo, así yo los [los apóstoles]
he enviado[apostello] al mundo”. La única
conclusión razonable a ¿quiénes son los mensajeros?,es,
los mensajeros son los apóstoles. En el fin de los tiempos,
Jesús se encuentra levantando una nueva generación
de apóstoles en todo el mundo a través de quienes
El se encuentra llamando al frente a Sus ministros
para que realicen la obra del ministerio la cual es
llevar a la iglesia a la madurez/perfección. ¿Qué del juicio a aquellos
desobedientes y anárquicos? Muchos asumen que el juicio
del fin del siglo será eventos cataclismáticos orquestados
por seres cósmicos celestiales enviados por Dios.
Sin embargo, Jesús dijo, qué El enviará Sus mensajeros
“recogerán fuera de Su reino” todos aquellos que hacen maldad.
La mayoría no tiene una visión de justicia, llenos
del espíritu, un cuerpo de creyentes maduros llenos
de frutos, llamados la iglesia, para traer realmente
victoria del evangelio en la tierra y ver el reino
de Dios establecido. Pero Jesús está sentado, “porque preciso es que él reine hasta que haya
puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies” (1Cor.15:25).
¿Quiénes deben llevar los enemigos de Cristo bajo
Sus pies? Es la iglesia. Pablo nos dice que la meta
de Dios para nosotros es caminar en tal obediencia para que nosotros estemos,”prontos para castigar toda desobediencia” 2Cor. 10:6). Esto es sólo posible cuando
hayamos derribado toda fortaleza, cuando hayamos derribado los argumentos
y toda
altivez contra el conocimiento de Dios (v4-5). Esto sólo es posible por el poder de Dios y el resultado será
que “todo pensamiento es traído a la cautividad a la obediencia de Cristo”). El juicio de Ananías y
Safira en Hechos
5 por la palabra del apóstol Pablo la cual muestra
un ejemplo atemorizante del juicio de Dios el cual
llega sobre cualquier acto que ofenda al Espíritu
Santo. Esto se dio en medio de la iglesia porque
“es
tiempo de que el juicio de Dios” pero ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? (1Pedro
4:17). Orar al Señor de la cosecha “Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en
las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio
del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia
en el pueblo” Mateo 9:35-36. En respuesta a esta experiencia
Jesús dijo a Sus discípulos,”a la verdad la mies mucha, más los obreros
pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies que envíe
obreros a su mies”. V37-38 En el contexto de la experiencia
de Jesús, ¿qué es la cosecha y qué clase de obreros
podrían trabajar en la obra de “recoger” la cosecha?
Jesús estaba viendo la multitud del pueblo de Israel.
El pueblo de Dios, como ovejas sin pastor. Esto significa
que Jesús espera que Su pueblo crezca hacia la madurez.
El pueblo ya es Su pueblo pero ellos necesitan obreros/trabajadores
que sean realmente verdaderos pastores – pastores
conforme al corazón de Dios – para llevarlos a la
madurez. En respuesta a su propia afirmación de la
necesidad de obreros, Jesús después llamó y envió
a los doce a comenzar la obra del ministerio entre
el pueblo de Dios. El claro intento de Dios
en el Nuevo Testamento es edificar Su iglesia. El
lo está realizando, “dando
dones a los hombres”; Y El mismo constituyó a unos,
apóstoles; a otros, profetas; a otros evangelistas;
a otros, pastores y maestros” (Efesios 4:11). Estos dones ministeriales
se dieron, “a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la
edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos
lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento
de Cristo del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a
la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”
v12-13. Note que el evangelista es uno de
los cinco dones dados por Jesús en Su ascensión para
llevar la iglesia a la madurez. El empuje del mundo
entero por el evangelismo en las últimas décadas son
loables pero la iglesia que ha llegado a existir como
resultado es muy parecida al pueblo de Dios,
a la cual se refiere Jesús en Mateo 9:35-36.
Jesús vio el potencial de la cosecha. No es primariamente
nuevas almas sino traer al pueblo de Dios de todas
partes a la madurez mediante la obra del ministerio.
Esta es la cosecha. Paul Galigan |
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