"But the fruit of the Spirit is love, joy, peace, longsuffering, kindness, goodness, faithfulness, meekness, self-control; against such there is no law." (Gal. 5:22-23)

Enero 2010

 

VICTORIA EN CRISTO

 

                                                                                  Traducción: Alberto Flórez

     

Muchos de nosotros quienes sabemos que somos salvos, quienes sabemos que somos nacidos de nuevo en el Espíritu de Dios, nosotros mismos nos encontramos no viviendo en victoria. Este es un Perenne desafío para el creyente. La palabra de Dios dice que tenemos victoria a través de Jesús y que podemos vivir en esa victoria. Deseo traer una exhortación a cada uno de nosotros para que estemos firmemente establecidos en la palabra de Dios, deseando que, la palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos   , “        espirituales” Col.3:16.

 

Jesús ha destruido al diablo

La palabra de Dios dice,”Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte, esto es al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre” Heb.2:14-15. Aquel que es nuestra fortaleza y solución de nuestros problemas trate con él. ¡El diablo ha sido derrotado! Sí, el es el que, “como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar (Pedro5:8), pero Jesús dijo,”Y tengo las llaves de la muerte y del  Hades” Apoc. 1:18.

Debido a que Jesús ha vencido al diablo, podemos resistir al diablo sometiéndonos a Dios y, “él huirá de vosotros” (Santiago 4:7). Porque Jesús ha destruido, “las obras del diablo, (1Juan3:8b) podemos resistir firmes en la fe” (1 Pedro5:9).

 

La victoria es por fe

Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es  la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? 1 Juan 5:4-5. ¡Pero seguramente esto no es tan simple! ¿O lo es? ¡El problema que teníamos era que no lo creíamos tan simple! ¡La Biblia nos dice que la victoria es por fe, es tan simple como creer en Jesús, que El es el Hijo de Dios! Que El es Dios manifestado en la carne y que a través de Su muerte y resurrección lo ha vencido y destruido, a ese causante de todos nuestros problemas.

Los discípulos que Jesús envió en Lucas 10 regresaron regocijados, diciendo “Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombrev17. Esos discípulos experimentaron la autoridad del nombre de Jesús. Ningún creyente hoy día debe ser acosado por demonios. Como dice Santiago, “Someteos, pues, a Dios, resistid al diablo y él huirá de vosotros” (Santiago 4:7).

 

El problema es la desobediencia

¿Por qué los creyentes no caminan en victoria? Porque son desobedientes a la palabra de Dios tal cual está escrita. Realmente no creemos la palabra de Dios. Las Escrituras dicen, “En los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme a la potestad del príncipe del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” Efesios 2:2. Esto nos conduce a que seamos nosotros mismos seres  engañadores y conductas engañosas “viviendo en otro tiempo los deseos  de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de la ira, lo mismo que los demás” v3. Así que muchos de nosotros enfrentamos problemas con los deseos de nuestra mente – Somos presa de nuestras actitudes injustas y somos prisioneros de nuestros propios pensamientos.

Las Escrituras dicen,” Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto ni le ha conocido. Hijitos. Nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo” 1Juan 3:6-7. Recuerde que la justicia es por fe y la fe proviene de la palabra de Dios (Rom.10:17).

 

Victoria sobre principados y potestades

En décadas recientes, en la cristiandad ha habido un énfasis en la guerra espiritual y algunos han marchado pobremente informados a enfrentar principados y potestades. La buena noticia es que las potestades y principados han sido derrotados por Jesús. Las Escrituras dicen, “y despojando a los principados y potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos” Col.2:15. J.P.Green traduce este versículo como, “habiendo desnudado los gobernantes y las autoridades, El hizo un espectáculo (de ellos) en publico, triunfando (sobre), ellos (en la cruz)”.

Como seguramente el diablo es un enemigo vencido sobre quien tenemos una victoria completa, así también los principados y potestades, los gobernantes  de este  ejercito de oscuridad y maldad en los lugares celestes (Efesios 6:12) han sido derrotados por Jesús en la cruz. Ellos han sido públicamente derrotados. Aun trataran de convencer alguno que otro que no han sido derrotados y que continúan manteniendo  autoridad y el poder sobre naciones, estados y ciudades.

Los creyentes quienes creen de acuerdo con la palabra de Dios, tal como esta escrita no son engañados por el diablo; no están ya más sujetos por los poderes y autoridades a quienes el ya puesto en su lugar.

 

 

 

Cristo esta sentado sobre todo principado, autoridad y poder y señorío

Cuando el inmenso poder de Dios, “el cual opero en Jesús, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales”, Jesús ascendió al lugar final de autoridad. El esta sentado, “sobre todo principado y autoridad y poder y Señorío y sobre toda autoridad que se nombra, no solo en este siglo, sino también en el venidero” Efesios 1:20-21.

Dios “sometió todas las cosas bajo sus pies”

Dios, “lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia”

La iglesia que esta en nosotros, “la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena” vs. 22-23.

Dios perdono nuestros pecados y nos hizo vivir en Cristo a través de un nuevo nacimiento. Esto se debió a Su gran amor “con el cual nos amo” (Efesios 2:1-4) ¿Sabia que por Su gran amor por usted El lo salvo?, “con amor eterno te he amado, por tanto te prolongue mi misericordia” Jer. 31:3. El nos salvo por Su gracia Y juntamente nos resucitó  y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús   (Efesios 2:5-6).

Permita que estas simples verdades de las Escrituras en el Nuevo Testamento lleguen a ser el pan de su fe y permita que su fe en la palabra  de Dios llegue a ser el mayor sostén de su vida.

 

No se enfoque en el diablo

 

Algunas ocasiones en que las personas tienen problemas culpan al diablo e intentan encontrar cual espíritu lo esta oprimiendo o contra “cual espíritu está luchando” ¡ambas presunciones son equivocadas! Debemos resistir al diablo pero primero debemos someternos a Dios. Jesús les enseñó dirigirse al Padre pidiéndole “que nos libre de todo mal” (Lucas 11:4). Podemos “resistir al diablo en fe” (1Pedro 5:5-9).

¡No tenga temor del diablo pero permita que el Señor Jesús sea su temor y su pavor! ¡No escuche teorías conspiradoras! Pero permita que la palabra sea la plomada de su juicio.

 

“No llame conspiración a todo aquello a lo que la gente llama conspiración, ni sienta temor de sus amenazas ni se sienta preocupado.

El Señor de los ejércitos, Aquel que te santifica, permite que El sea tu temor, El  será como un santuario, también como una piedra de tropiezo y una roca de defensa para las dos casas de Israel” (en otras palabras, ¡aquellos que creen en las conspiraciones, a aquellos que dan credibilidad a los espíritus y potestades!)

Debido a que las personas creen en las conspiraciones, “muchos entre ellos tropezarán, caerán, se rompen, se enlazan y son atrapados.

Estrecha contra ti el testimonio, sella la ley entre mis discípulos” El testimonio y la ley, ambos se refieren a la palabra de Dios. ¡Debemos ser un testimonio! ¡Debemos conocer lo que la palabra enseña!

“¡Y otra vez yo confiaré en él y de nuevo he aquí,  yo y los hijos que Dios me dio! Hebreos 2:13. Somos por señales y maravillas en Israel del Señor de los ejércitos quien mora en el monte de Zion” Isaías 8:12-18.

 

Las personas que temen a Dios, esto es, quienes creen Su palabra, serán como señales  y maravillas, tales personas se encontrarán entre el pueblo de Dios. Serán personas viviendo y marchando en victoria. ¡Hermanos hay una victoria! Es por fe y podemos marchar por fe en victoria.

                                                                                  

                                             Paúl Galigan

 

 

 

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